El canon es una cosa extraña, nunca se fija por completo. Cuando hace cosa de tres años descubrí qué era aquello de los fanfictions y comencé a leerlos, me hice algo así como una promesa mental de que ciertas líneas nunca habrían de cruzarse. Era consciente de la cantidad tan ingente de fanfictions que había dado el universo de Harry Potter, pero, tal vez precisamente por eso, era bastante reacia a leerlos.
Qué cerraica en banda estaba. No quería que nada alterara mi percepción de las cosas, del universo que había leído varias veces y visto en sus películas unas ocho mil. No, Harry Potter era sagrado... Hasta que la palabra "sagrado" dejó de tener sentido cuando la aplicaba a la literatura o al arte y, casi inmediatamente, millones de puertas se abrieron de golpe.
Cómo no, la urgente necesidad de leer fanfiction de Harry Potter me sobrevino mientras hacía el TFM. Supongo que resulta algo complicado tirarte unas cincuenta páginas argumentando que todo el arte es reciclaje (y que, por tanto, nada pertenece a nadie) sin caer en la tentación de leer alguno de esos textos híbridos que se apropian de todo lo que pillan a su alcance.
O dicho de otra forma: que hacer un TFM sobre la idoneidad del fanfiction en la clase de Lengua, pero no querer leerlo sobre un área específica, era algo contradictorio. Disonancia cognitiva, creo que lo llaman. Y tuve la maravillosa suerte de salir de mi zona de comfort a través del más maravilloso de los fics.
Greater Expectations, de Aelys Althea, es un fic completo publicado en 'Archive of Our Own' que consta de una breve continuación o epílogo llamada Subverting Expectations, también publicada en la plataforma. Como el propio título indica, va sobre las grandes expectativas y cómo lidiar con ellas; en este caso las que recaen sobre los jóvenes hombros de Albus Potter y Scorpius Malfoy por ser los hijos de quienes son.
Albus es la personificación más maravillosa de un Hufflepuff: bonachón, discreto, humilde y pacífico. Scorpius, por su parte, hace honor a su casa Ravenclaw: inteligente, estudioso, inquisitivo y responsable. Ninguno de los dos casa con las expectativas de sus familias: Albus no es un as en quidditch ni muestra indicios de querer ser auror; toda su pasión es volcada en Herbología, donde tiene un verdadero don para el cultivo, cruce y experimentación de plantas. Scorpius vive por y para sus estudios, especialmente las Pociones, pero siente la firme y autoritaria llamada a seguir los pasos de su padre en los negocios y el Ministerio.
Pese a estar ambos en el séptimo curso de sus estudios en Hogwarts, nunca se han cruzado más de dos palabras. Las grandes expectativas han hecho de Albus una persona bastante introvertida y, en cierta medida, asocial. La fuerte ansiedad social que sufre sólo parece relajarse cuando está rodeado de sus dos mejores amigos: Rhavi, una Slytherin con mucho carácter y poco miramiento por los sentimientos ajenos; y Ozzy, un Gryffindor afable y algo más amistoso. Juntos son conocidos como los "fumetas" del colegio. Scorpius, por su parte, vuelca todas sus energías en los estudios y sus deberes sociales y de prefecto, hasta el punto de apenas dormir por las noches.
Un encuentro fortuito hará que Scorpius descubra lo mucho que pueden cegarnos los prejuicios y lo muchísimo que necesita tomarse las cosas con más calma. Sin darse cuenta casi, pronto se convierte en un habitual de los encuentros en el Niche, un pequeño escondite en el que Albus, Rhavi y Ozzy se reúnen una vez a la semana para soltar tensiones y relajarse a través de las creaciones de Albus: drogas mágicas recreativas hechas fundamentalmente a partir de plantas.
Desvelar más sería un crimen, pues puedo afirmar sin dudarlo un segundo que esta historia es lo más original y creativo que he leído/visto en muchísimo tiempo. Hay un uso idealizado de las drogas que oculta algo más gordo, pero de ello derivan unas consecuencias muy reales que se cobran un alto precio. En ese sentido, resulta alucinante el modo en que la historia y Albus te engañan por completo: al igual que las personas que sufren ansiedad o problemas parecidos en silencio, todo pasa desapercibido y parece estar bien, con una falsa apariencia de normalidad, hasta que de pronto es demasiado tarde.
En cualquier caso, lo más interesante y fresco es el mundo de sustancias recreativas mágicas que esta autora crea, haciendo de la Herbología mágica una asignatura apasionante, y contagiándote en todo momento el amor y la fascinación que Albus siente por las plantas.
Hay, además, una comunión armoniosa e inclusiva entre mundo muggle y mundo mágico en este fic. El ambiente de posguerra que sigue a la gran batalla de Hogwarts ha desactivado ciertos estereotipos y prejuicios mágicos, aunque, como bien retrata la historia, muchos siguen aplicándose cuando eres el hijo de Harry Potter.
Habiendo leído ya también Harry Potter and the cursed child, me es un pelín complicado no realizar algunas comparaciones. Y las comparaciones son odiosas - nunca hubo una verdad más grande. Si bien el Scorpius Malfoy de Rowling es adorable, su Albus es algo fallido. Las expectativas que conllevan el apellidarse Potter y ser hijo del Niño que sobrevivió son exploradas en este fic por completo, de una forma mucho más íntegra y descarnada que en la obra de teatro, ofreciéndonos además un vistazo a nuevos aspectos de Hogwarts, como el funcionamiento de las casas Ravenclaw y Hufflepuff y los caracteres que las habitan.
En definitiva, este fic, lejos de vivir de las rentas de la historia original, la expande y va hasta donde ésta no se ha atrevido aún. Ni qué decir tiene que retrata además la historia de amor entre Scorpius y Albus, estableciendo los cimientos sobre el grado de aceptación de algunos colectivos LGTBQ+ en el mundo mágico. Además, al principio de cada capítulo tiene el detalle de avisar en las notas de autor de la presencia de escenas de tono erótico, o con abuso de drogas, o cualquier tema que pueda actuar como detonante para algunos lectores.
La continuación del fic, Subverting Expectations, bastante más breve y con un tono más ligero y relajado, pretende ir un paso más allá y jugar tímidamente con los roles de género. Realiza una incursión sobre las inesperadas consecuencias de adoptar otro rol o arquetipo distinto al nuestro, aportando nuevas capas o incluso maneras de expresarnos. Y la pequeña y sencilla vida que Scor y Al se han construido es hipnótica. Fetiches, smut y fluff en grandes dosis; que nunca hacen daño. Pero Albus - Albus una vez más y sus poderes camaleónicos son los absolutos protagonistas de la breve historia.
Sólo deciros que esta es la imagen mental que quiero tener de Albus Severus Potter para siempre. Dudo que logre sacudírmela de la cabeza en mucho tiempo.











